El “Superman peruano” un ícono en la vida de Perú


Por José Luis Castillejos Ambrocio

Lima.- Avelino Chávez se demora frente al espejo de bronce casi una hora para estudiar su imagen y caracterizarse como “Supermán”, atuendo con el que sale a las calles de Lima para trabajar en una agencia de viajes de la ciudad de Los Reyes.

Analiza cómo le queda la vestimenta, el peinado en forma de caracol y cada parte de su imagen reflejada en el bruñido metal de su casa en la “Quinta Reja”, en Barrios Altos, una populosa zona del centro de la capital, plagada de ladronzuelos y fumones.

Aunque no tiene la corpulencia de quienes, en la vida real, han interpretado en Estados Unidos al superhérore de los cómics, el “Supermán” peruano no se intimida y pese a que es esmirriado no pierde la sonrisa ni la brillantez de los ojos. Sigue leyendo

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Planeta Chiapas, nueva propuesta periodística


Planeta Chiapas no es una simple publicación. Es una revista con contenidos de calidad, que aparece desde este 8 de Noviembre del 2011 y que llevará a sus lectores a dar un paseo por la crónica, las entrevistas, los comentarios políticos, reseñas sociales, el mundo del espectáculo, bellas modelos, el turismo. Es un crisol donde convergen destacados comunicadores de Chiapas, México, el Estado tres veces mexicano: por la tierra, por la sangre y por su propia y soberana voluntad. Sigue leyendo

Chiapas, un vistazo del alma


Por José Luis Castillejos Ambrocio

joseluiscastillejos@gmail.com

Un vistazo a los recuerdos me lleva a recorrer Chiapas en la música de la marimba y a sosegar mis ímpetus en el Cañón del Sumidero donde discurre apacible el río Grijalva, lugar en el que, en 1525, un grupo de indígenas se negó a pagar tributo a los conquistadores españoles y prefirió arrojarse desde un acantilado antes que ser sometidos.

Pero cómo no echarle un recorrido imaginario a la pasión que despierta la visión aérea de la carretera rumbo a San Cristóbal de las Casas y el valle, mirada abajo, que se extiende con los brazos abiertos donde la luz devora los sembríos. Sigue leyendo

Cuando alguien muere


Autor: José Luis Castillejos Ambrocio
joseluiscastillejos@gmail.com
Cuando alguien muere…también morimos.
Se nos va un poco de nuestra propia vida,
y queda en el recuerdo la sonrisa
de quien solo se adelantó unos pasos
en la rendición de cuentas al creador.
Cuando alguien muere,
queda ese silencio sepulcral,
esa falta de voz para atrevernos a decir:
Te aprecié… te amé!
Cuando alguien muere,
muere también Dios,
porque en su célula infinita
se pierde un gramo de arena del cosmos.
Cuando alguien muere,
queda el universo personal  muy triste,
la amistad marchita, el lirio de ternura hiriente,
perdido en el oleaje de la nada.
Cuando un amigo, un padre, una madre,
un hermano o un hijo muere,
se muere por un instante el canto del viento
y la piedra muestra su rostro duro,  adusto,
y el árbol cruje en una danza de dolor.
Cuando alguien muere ya no hay abrazos,
rosas, risas y recuerdos que valgan,
pues el que se fue ya no verá más la tarde,
el frío amanecer, el café humeante, el beso
andante y el cerrojo abierto.
cuando alguien se muere
nosotros también morimos un poquito.

Autor: José Luis Castillejos Ambrocio
joseluiscastillejos@gmail.com

Cuando alguien muere…también morimos.
Se nos va un poco de nuestra propia vida,
y queda en el recuerdo la sonrisa
de quien solo se adelantó unos pasos
en la rendición de cuentas al creador.
Cuando alguien muere,
queda ese silencio sepulcral,
esa falta de voz para atrevernos a decir:
Te aprecié… te amé!
Cuando alguien muere,
muere también Dios,
porque en su célula infinita
se pierde un gramo de arena del cosmos.
Cuando alguien muere,
queda el universo personal  muy triste,
la amistad marchita, el lirio de ternura hiriente,
perdido en el oleaje de la nada.
Cuando un amigo, un padre, una madre,
un hermano o un hijo muere,
se muere por un instante el canto del viento
y la piedra muestra su rostro duro,  adusto,
y el árbol cruje en una danza de dolor.
Cuando alguien muere ya no hay abrazos,
rosas, risas y recuerdos que valgan,
pues el que se fue ya no verá más la tarde,
el frío amanecer, el café humeante, el beso
andante y el cerrojo abierto.
cuando alguien se muere
nosotros también morimos un poquito.