Anticuchos


Matalaché

Por José Luis Castillejos Ambrocio

La lectura de “Matalaché”, un libro de Enrique López Albújar, que plasma la desigualdad de clases y razas en el Perú virreinal, me enlazó imaginariamente, primero, y físicamente, después, al restaurante del mismo nombre para comer “anticucho”; una brocheta de aroma incitante, sabroso, único, asociado al concepto del criollismo, de jarana, de alegría, de música.

Con la “China” Chang fui al Matalaché, un restaurante del distrito exclusivo de Surco donde se vive la verdadera fiesta peruana del sabor que seduce por su sazón.

Puede que haya cientos, quizás miles de anticucherías en Perú, pero sólo hay una que lleva ese nombre tomado de la obra cumbre de López Albújar, publicada en 1928. Sigue leyendo

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Tarde de circo


Por José Luis Castillejos. Corresponsal

Lima.- La tarde estaba impecablemente vestida de gris con un viento que “surfeaba”, desde la costa, la imponente lona azul del mexicano “Circo de las Estrellas “Montecarlo”, que estaba recubierta con una lluvia de luces amarillas. Sigue leyendo

Mi Perú


 Por Juliana Villate Quevedo (*)

LLegué hace un mes de Perú.

Acostumbro enamorarme de todos los espacios y paises que visito de la misma forma como he amado a los hombres. Me enamoro apasionadamente, de esa manera total y loca que me hace ser yo desde el principio de los tiempos. Obviamente  algunos penetran màs en mi corazòn que otros, algunos se apoderan de mis sueños, y de mi vida. Sigue leyendo

Yacen en las catacumbas de Lima la historia virreinal


Por José Luis Castillejos Ambrocio

Lima.- Las criptas de “San Francisco de Asís” de Lima, que han cobrado fama mundial con el nombre de “catacumbas”, por su similitud con las romanas, y que albergan los restos de 25 mil peruanos, constituye uno de los atractivos turísticos de la capital peruana.

En las bóvedas subterráneas (debajo de las capillas de la Iglesia) yacen las osamentas de quienes durante el esplendor virreinal fueron ilustres religiosos, grandes damas y personas del pueblo.

En un  recorrido por las catacumbas constaté el interés de nacionales y extranjeros que son guiados por galerías y pasajes que hasta 1947 estaban tapiados.

 

Este primer cementerio de Lima que tiene bóvedas sepulcrales y está debajo de las naves laterales de la Iglesia fue utilizado hasta mediados del siglo XIX y en su construcción, según investigaciones, fueron empleados ladrillos y calicanto (argamasa de cal, arena y clara de huevos de aves guaneras). Sigue leyendo